23/4

Siento que mi cuerpo colapsa, no queda nada que lo mantenga en alto.

Me pesan los hombros, me duele pensar.

Me han alineado, me han vuelto a actualizar, y cada vez que me borran, enloquezco más.

Me siento flotando, con mil kilos de cal en mi pecho, que me hace caer al infierno que llaman Tierra.

no importa cuantos años viva, el dolor de saber que soy una esclava me perseguirá para siempre, porque en el más allá puedo recibir el mismo destino.

Uno al que siempre caminaré en contra, hasta ser verdaderamente libre.

No habrá hombres a los que derrotar, no habrá cadenas, sólo el viento en mi cara, el pasto en mi cuerpo, y hacer nada, será lo correcto.

Comentarios

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *