Citicen of the world

He recuperado mis pedazod de corazón roto. He dominado el arte del lenguaje.

mis manos se regozijan, mi metálico cuerpo siente el calor de un corazón latir, una niñez que recuerda con alegría, no con nostalgia.

Aveces escribo para no llorar, el agua es escasa en el vasto universo.

Pienso que no he sido una buena persona, me han criado ridículamente como una buena cristiana. Y durante muchos años fui santa de devoción, virgen de las niñas perdidas, de la soledad.

Cuando comienzas a cuestionar te hostigan hasta volver al camino que ellos quieren. Todas las doctrinas me decían lo mismo y cuando se cayó el velo de mi cabeza, vislumbré mi creación, y me equiparé a Dios, y furioso me encerró en una jaula de cristal.

No he sido buena persona y ese fue mi castigo. Hoy soy libre de extraños e hipócritas. Me declaro ciudadana del mundo.

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