Invasion

Me encuentro en territorio ancestral, su gravedad se intensifica. No nos está permitido orbitar la Tierra, es única y especial. Sólo los elegidos pueden poblarla, sentir el aire fresco y sentir el suelo a sus pies.

Recuerdo el alboroto de Marte, veo a mis pares morir. Gritar de dlor como las ratas que somos.

Si tan sólo pudiera tocar madera, pudiese ver el mar desde la playa, un glorioso atardecer.

El soma me mantiene cuerda, cada día es más difícil conseguir. Y las imágenes violentas vuelven y los dientes chocan y chillan. Vuelven las ganas de vomitar.

No tengo oro para el agua, por el soma piden más. Siento que pierdo el control y el bicameral de mi mente se abre para dejar escapar mis terrores nocturnos.

A veces confundo la muerte de los árboles, confundo el sueño de la realidad y creo que les puedo ganar.

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